La industria de los viajes nunca volverá a ser igual. Se trata de una frase que después de la crisis del 11 de Septiembre he utilizado con frecuencia y de la que el tiempo me ha dado la razón.
La crisis económica que ha asolado el globo en los últimos doce meses ha marcado otro punto de inflexión en el mundo empresarial. Los datos financieros han ido arrojando pésimos indicadores y, a pesar de que el cataclismo se paró a tiempo, no cabe duda que el mundo empresarial ha tomado buena nota y se dirije a un futuro distinto del que dibujábamos hace sólo 13 meses.